Energía

Energía

Los sistemas energéticos son el motor del desarrollo económico y social. La energía es esencial para casi todos los aspectos del bienestar humano, como el acceso al agua, la productividad agrícola, la atención de la salud, la educación, la creación de empleo o la sostenibilidad ambiental. Las inversiones en energía representan una proporción importante del producto interno bruto y las emisiones por el uso de energía constituyen la mayor parte de las emisiones antropógenas de gases de efecto invernadero.

Se espera que las metas de reducción de las emisiones fijadas por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) aumenten considerablemente la demanda de energía procedente de fuentes renovables, así como la exigencia de medidas de eficiencia energética. La información climática, meteorológica e hidrológica favorece el desarrollo y el empleo óptimos de los recursos energéticos renovables, como las energías hidráulica, eólica, solar o biológica. Esa información también sustenta el funcionamiento ordinario de las centrales nucleares, las centrales termoeléctricas de carbón y otras formas de producción de energía. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) facilita el intercambio de datos que puedan ayudar a los promotores de energía y a los encargados de la gestión energética a planificar mejor los cambios de la demanda de energía, el desarrollo de sistemas energéticos locales y el cumplimiento de las normas ambientales. 

La mayoría de los seres humanos se sienten cómodos en una franja térmica relativamente estrecha, situada entre los 15 °C y los 25 °C.  Esta zona de confort se refleja en los patrones de consumo de energía de las ciudades. Cuando la temperatura del aire se aleja de esta franja, la demanda de energía aumenta (para calefacción si la temperatura desciende por debajo de unos 18 °C y para refrigeración si supera los 22 °C). El grado-día es un indicador útil que facilita la vigilancia y predicción del consumo de energía. Los grados-día son las desviaciones acumuladas de la temperatura diurna con respecto a un umbral de referencia, tanto por debajo (los grados-día de calefacción) como por encima (los grados-día de refrigeración). De esta manera, si un invierno es más suave que de costumbre, habrá menos grados-día de calefacción y menos demanda de energía para calentar los hogares y las oficinas, y viceversa.

Las empresas energéticas utilizan la relación que existe entre la variabilidad del clima y la demanda de energía para planificar el suministro con el fin de evitar el desabastecimiento. Por este motivo, las empresas energéticas son quienes más utilizan las predicciones climáticas estacionales.
Los administradores de las centrales hidroeléctricas deben afrontar el importante reto de adecuar la producción de energía al suministro estacional y a largo plazo de agua y, con frecuencia, a la demanda concurrente de agua para satisfacer las necesidades urbanas y de irrigación. Durante los períodos de sequía es preciso mantener un equilibrio entre la demanda de electricidad y la necesidad de conservar los escasos recursos hídricos disponibles. Los extensos registros climatológicos de la variabilidad interanual de la sequía y de la duración e intensidad de los episodios anteriores de este fenómeno son esenciales para el proceso de diseño de las infraestructuras hidráulicas y contribuyen de manera decisiva a su buen funcionamiento.

La energía solar se utiliza de manera óptima para el calentamiento directo del agua de la calefacción doméstica y de interiores. Los sistemas de energía solar a gran escala también han demostrado la viabilidad de la conversión fotovoltaica: la ubicación de estos sistemas está determinada por los datos sobre el clima solar.

Actualmente, las grandes turbinas eólicas ofrecen suministros energéticos económicos en ubicaciones con condiciones climáticas favorables para su instalación de Europa noroccidental y de Estados Unidos de América. Para determinar la rentabilidad de los proyectos de producción de energía eólica, como los parques eólicos marinos, se necesitan extensos registros con información detallada sobre los patrones diarios y estacionales de los vientos locales.

Energy systems are the engine of economic and social development. Their investments represent a sizeable portion of a country’s GDP. Indeed, energy is essential to practically all aspects of human welfare, including access to water, agricultural productivity, health care, education, job creation and environmental sustainability.

This paper briefly explores the climate change mitigation benefits from the goals of the United Nations Sustainable Energy for All Initiative. In doing so, it relies on the analytical work and scenarios of the forthcoming Global Energy Assessment.