La Organización Meteorológica Mundial advierte que las tendencias hídricas observadas recientemente acarrearán graves consecuencias

17 de septiembre de 2026

Partiendo de datos científicos, el informe de la Organización sobre el estado de los recursos hídricos mundiales brinda una exhaustiva evaluación anual del ciclo hidrológico y de los episodios extremos acaecidos en 2025 y en los últimos cinco años.

Mensajes clave
  • Los caudales fluviales observados en 2025 estuvieron entre los más bajos de los últimos 35 años.
  • En los últimos siete años se han constatado flujos fluviales anómalos.
  • En los últimos diez años han disminuido las reservas de agua acumuladas en la superficie terrestre del planeta.
  • Por cuarto año consecutivo se ha producido una pérdida generalizada de masa glaciar en todas las regiones.
  • Asia y África son las regiones más castigadas por los desastres relacionados con el agua.
  • Se dispone de más datos hidrológicos, pero sigue habiendo carencias al respecto en las zonas más afectadas por eventos relacionados con el agua.
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Ginebra (Suiza), 17 de septiembre de 2026 (OMM) — Según un nuevo informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), 2025 fue uno de los años más secos en más de tres decenios para los ríos de todo el planeta. En la publicación se pone de manifiesto la permanente disminución del almacenamiento de agua dulce en la Tierra y el constante retroceso de los glaciares, tendencias a largo plazo que acarrearán graves consecuencias para las personas y las economías.

El informe de la OMM sobre el estado de los recursos hídricos mundiales muestra que el ciclo del agua es ahora más errático e impredecible, dado que alterna entre períodos de escasez y de exceso. En los últimos siete años se ha registrado el menor número de ríos con caudales "normales" desde 1991.

En conjunto, en Asia y África se concentraron al menos la mitad de todos los eventos extremos relacionados con el agua que se registraron, y más del 80 % de las víctimas mortales asociadas notificadas en los últimos cinco años, según datos del informe.

En la publicación se brinda una evaluación exhaustiva y basada en datos científicos del conjunto del ciclo del agua —en especial de los caudales fluviales, las aguas subterráneas, la evapotranspiración, el almacenamiento de agua continental, y la nieve y el hielo— y se consideran también los eventos de fuerte impacto. El informe analiza el año 2025 y proporciona un resumen de los datos recabados en los últimos cinco años, desde que se publicó su primera edición.

"Algunas partes de este ciclo son rápidas (como las precipitaciones, el caudal de los ríos o la humedad del suelo) y reaccionan a las condiciones meteorológicas en cuestión de días o semanas. En cambio, otras, como las aguas subterráneas, los glaciares y el manto nivoso estacional, evolucionan con lentitud y tienen que pasar períodos estacionales o decenales (o lapsos incluso más prolongados) para que su volumen aumente o disminuya. Estas reservas de acumulación lenta han funcionado tradicionalmente como la "cuenta de ahorros" del planeta: un recurso que permitía sobrellevar los años malos, de modo que un episodio de sequía o una estación seca no se tradujera directamente en una crisis hídrica", dijo la Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo.

"Estamos agotando esa cuenta de ahorros. Las reservas mundiales de agua continental no han dejado de disminuir desde 2014-2016, una tendencia que persiste desde hace ya un decenio. Por cuarto año consecutivo, las principales regiones glaciares de la Tierra perdieron masa de hielo. Asimismo, las aguas subterráneas siguieron una tendencia similar: prácticamente dos tercios de los pozos monitoreados en todo el mundo mostraron en 2025 niveles alejados de los valores históricamente normales. Y en comparación con 2024, la balanza se decantó aún más hacia el déficit, no hacia la recuperación", afirmó Celeste Saulo.

"Al mismo tiempo, se observan más desastres relacionados con el agua. El fortalecimiento del episodio de El Niño agravará el riesgo de sequía en algunas zonas y de inundaciones en otras", señaló.

En el informe se destacan algunas de las cuestiones que generan mayor preocupación:

  • En cuanto a caudales fluviales, 2025 fue uno de los años más secos de los últimos 35 años a escala mundial, dado que los caudales fueron inferiores a lo normal en más del 36 % de la superficie del conjunto de las cuencas hidrográficas del planeta. Esa conclusión se basa en datos de simulaciones efectuadas mediante 13 modelos hidrológicos mundiales alimentados con observaciones meteorológicas.
  • Por séptimo año consecutivo, el número de cuencas hidrográficas con condiciones "normales" fue claramente minoritario: según el informe, osciló entre el 34 % y el 38 %, frente a la media del 46 % registrada entre 1991 y 2020.
  • El almacenamiento de agua continental —la cantidad total de agua acumulada en las aguas subterráneas, los lagos y los ríos, la humedad del suelo, la vegetación, y el hielo y la nieve— no ha dejado de disminuir desde mediados de la década de 2010.
  • El año 2025 fue el cuarto año consecutivo en el que los glaciares se redujeron de forma generalizada en todas las regiones, lo que provocó peligros a corto plazo, como crecidas, e inseguridad hídrica a largo plazo. Entre 2023 y 2025, los glaciares perdieron masa en cada año analizado, y la pérdida acumulada de masa glaciar a escala mundial fue de 1 400 gigatoneladas de agua. Con ese volumen podrían llenarse aproximadamente 560 millones de piscinas olímpicas, o se podría realizar cerca de una tercera parte de las extracciones anuales de agua dulce.
  • En cada uno de los últimos cinco años, los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales (SMHN) de todo el mundo han notificado crecidas y sequías sin precedentes. Algunos lugares no han tenido tiempo para recuperarse entre un evento y el siguiente.

"El agua no entiende de fronteras. El balance hídrico de una cuenca fluvial depende de lo que ocurra en otros países. El retroceso de un glaciar en un país altera la disponibilidad de agua para poblaciones situadas a cientos de kilómetros río abajo. Precisamente por eso tenemos que poner datos en común, tenemos que regirnos por las mismas normas y tenemos que protegernos con sistemas de alerta temprana comunes: esa es exactamente la función de la OMM", explicó Celeste Saulo.

Decenas de expertos de SMHN, centros de datos, investigadores e instituciones asociadas han puesto en común observaciones in situ, resultados de modelos y datos obtenidos desde el espacio. Así, han contribuido a la elaboración del informe, que desde la primera edición publicada en 2021 ha pasado de analizar 3 variables hidrológicas a 15. Asimismo, se ha aumentado notablemente el número de países cubiertos en la evaluación. Sin embargo, África y Asia siguen figurando entre las regiones menos representadas en la publicación en lo que se refiere a observaciones hidrológicas, a pesar de que son las regiones más afectadas por los fenómenos extremos.

Constataciones principales

Clima

El año 2025 fue uno de los más cálidos jamás registrados. Hacia finales de año se instauró un episodio débil de La Niña después de que predominaran condiciones neutras, y el dipolo del océano Índico fue mayoritariamente negativo, lo que influyó en las precipitaciones.

Cuencas hidrográficas

A lo largo de los cinco años objeto de análisis (2021-2025), los caudales fluviales monitoreados estuvieron sistemáticamente por debajo de los valores normales en la mayor parte de las cuencas del Amazonas y del Plata, América del Norte, África central y oriental, Asia central y Oriente Medio.

En 2025, el caudal fluvial anual fue superior a lo normal o muy superior a lo normal en el sur y el sureste de Asia y en partes del norte de América del Sur. En África, se observaron caudales superiores a lo normal en las cuencas de los ríos Senegal, Níger, Orange y Limpopo y del lago Chad, pero caudales muy inferiores a los registros normales en las cuencas del Nilo, el Congo y el Zambeze.

Varias regiones importantes —entre ellas gran parte de América del Norte, las cuencas del Plata y del São Francisco en América del Sur, las cuencas de Europa oriental, Oriente Medio y Asia central— se vieron afectadas por caudales fluviales inferiores a lo normal o muy inferiores a lo normal.

En términos geográficos, las reservas de embalses y lagos siguieron tendencias similares a las de las cuencas fluviales. Los niveles de los lagos africanos estuvieron en gran medida muy por encima de los valores normales, si bien el lago Kariba fue una destacada excepción.

World map showing projected 2025 river discharge; regions colored as much below, below, normal, above, or much above average, with corresponding pie chart percentages.
Comparativa de los caudales fluviales entre los valores de 2025 y la media del período 1991-2020, elaborada con datos de un conjunto de 13 modelos hidrológicos mundiales. Fuente: simulaciones de 13 sistemas mundiales de modelización hidrológica. Nota: los límites representados solo delimitan las cuencas hidrográficas. Los límites, los nombres y las designaciones utilizadas no suponen ningún respaldo oficial ni aceptación por parte de la OMM ni de las Naciones Unidas.

Almacenamiento de agua continental

Las reservas continentales de agua muestran una tendencia negativa que persiste desde 2014 2016, y las áreas con valores inferiores a lo normal no dejan de aumentar.

Entre 2021 y 2025, el agua acumulada en las superficies terrestres fue sistemáticamente inferior a lo normal en el suroeste de los Estados Unidos, la Patagonia y la región subtropical de los Andes, las cabeceras del Ganges y el Indo, el norte de África, Oriente Medio, Asia central y el este de China, mientras que se produjeron anomalías positivas persistentes en partes del África subsahariana, el Sahel y la meseta tibetana.

En 2025, las reservas continentales de agua fueron inferiores a lo normal en el norte y el suroeste de América del Norte, la Patagonia, Europa oriental, Oriente Medio, Asia central, el este del Brasil, el norte de la India, partes de Europa septentrional, la Federación de Rusia, China y el norte de África. En América del Sur, el Plata mostró signos de recuperación parcial tras un período de sequía pertinaz.

Desde 2024 hasta bien entrado 2025 las reservas de África central y meridional se mantuvieron en niveles muy superiores a lo normal.
 

World map showing projected terrestrial water storage in 2025: areas above normal in teal, below normal in orange, and normal in beige; includes a pie chart summarizing percentages.
El almacenamiento de agua continental corresponde al conjunto del agua dulce acumulada en la superficie terrestre y bajo ella, esto es, en aguas subterráneas, el suelo, los ríos, los embalses, la nieve y el hielo. Este mapa muestra una comparativa entre los valores de 2025 y la media del período 2002-2020, elaborada con datos gravimétricos satelitales. Nota: los límites, los nombres y las designaciones utilizadas no suponen ningún respaldo oficial ni aceptación por parte de la OMM ni de las Naciones Unidas.

Nivel de las aguas subterráneas

Entre 2022 y 2025 se observaron déficits duraderos en el nivel freático en partes de América, Europa, Oriente Medio, la India, África meridional y Australia.

Las aguas subterráneas estuvieron de forma persistente y generalizada por debajo de lo normal o muy por debajo de lo normal en Europa central y oriental, el centro de los Estados Unidos, partes de México, el norte y el centro de Chile, el noreste y el centro-oeste del Brasil, el norte de Sudáfrica, el noroeste de la India y partes del sur de Australia, un signo de agotamiento acumulado fruto de una tendencia plurianual de desecación.

En zonas de Francia, gran parte del norte de Europa, el sureste de los Estados Unidos, amplias regiones de Sudáfrica, el sureste asiático y el este de Australia se observaron niveles superiores a lo normal o muy superiores a lo normal.

Cubierta de nieve y glaciares

En 2025, las condiciones nivales fueron inferiores a lo normal en el conjunto de Europa, mientras que en la Federación de Rusia y América del Norte se observaron marcados contrastes regionales.

En el año hidrológico 2025, los glaciares perdieron 408 (±132) gigatoneladas de masa, lo que equivale a un aumento del nivel del mar de 1,1 (±0,4 mm). Fue el cuarto año consecutivo en el que las principales regiones glaciares registraron pérdidas netas.

En Asia central, la región occidental de Asia meridional, el Ártico ruso, Islandia, el oeste del Canadá y los Estados Unidos los balances de masa anuales se situaron entre los tres más negativos jamás registrados en esas regiones.

Es posible que en algunas regiones donde predominan glaciares más pequeños —como el Cáucaso, el oeste del Canadá y los Estados Unidos, y Europa central— ya se hayan alcanzado las condiciones de "pico hídrico", es decir, puede que ya se haya superado el umbral en el que los glaciares generan el volumen máximo de escorrentía a causa de la fusión del hielo.

Bar chart showing global glacier mass change from 1975 to 2022, with increasing annual mass loss indicated by darker red bars after 1990.
Cambio anual de masa glaciar a escala mundial. Cada barra muestra el cambio global de la masa glaciar en un año hidrológico dado, desde 1976 en adelante. Las barras de color azul representan ganancia de hielo, y las de color rojo, pérdida de hielo. Los años hidrológicos comienzan al inicio del invierno y concluyen al final del verano siguiente. Fuente: Servicio Mundial de Vigilancia de los Glaciares (WGMS).

Eventos extremos

Entre 2021 y 2025, las cuencas del Plata y el Amazonas en América del Sur, Oriente Medio y la región del Cuerno de África experimentaron condiciones de sequía persistente durante varios años, mientras que África occidental y central y Asia suroriental se vieron afectadas de forma repetida por graves crecidas.

Asia y África fueron las regiones más afectadas por eventos hidrometeorológicos extremos en 2025, y varios países africanos sufrieron grandes inundaciones: Nigeria, por segundo año consecutivo, y la República Democrática del Congo, por tercer año consecutivo.

Las regiones meridional y suroriental de Asia se vieron castigadas por la combinación de ciclones tropicales y un intenso monzón, lo que provocó hasta 3 600 víctimas mortales en los países afectados, entre ellos, Sri Lanka, el Pakistán, Viet Nam, Indonesia, Tailandia, Malasia y Filipinas.

La evaluación de las pérdidas económicas asociadas a los desastres relacionados con el agua sigue siendo todo un reto para muchos países.

Jamaica declaró que el huracán Melissa ocasionó pérdidas equivalentes al 41 % del producto interno bruto (PIB), mientras que el ciclón Ditwah costó a Sri Lanka alrededor del 4 % del PIB.

Una grave sequía asoló Europa oriental, el Mediterráneo y Oriente Medio, y ese fenómeno reapareció en la región del Cuerno de África después de que se produjera uno de los períodos de octubre a diciembre más secos de los que se tiene constancia, a raíz del episodio de La Niña y a un dipolo del océano Índico en fase negativa.

Notas a los editores

El informe de la OMM sobre el estado de los recursos hídricos mundiales en 2025 incluye contribuciones científicas de decenas de Miembros de la Organización, asociados y científicos.

En la publicación figura información pormenorizada sobre los conjuntos de datos empleados, las referencias y las instituciones participantes.

La Secretaría de la OMM quiere dar las gracias a todas las personas que han contribuido con su tiempo y su experiencia a la elaboración del informe.

La Organización Meteorológica Mundial es el portavoz autorizado del sistema de las Naciones Unidas sobre el tiempo, el clima y el agua

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