La Organización Meteorológica Mundial alienta a invertir en resiliencia ante la intensificación de los riesgos climáticos
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha presentado de forma oficial un nuevo mecanismo de financiación para salvaguardar la base fundamental en la que se sustentan los sistemas de pronóstico meteorológico, que no solo apuntalan actividades valoradas en billones de dólares, sino que además constituyen un pilar de la estabilidad mundial.
El Fondo de la OMM para el Patrimonio Meteorológico, Climático e Hidrológico, bautizado como WMO Weather, Climate and Water Intelligence Commons, o simplemente WMO Commons, tiene por objeto movilizar al menos 100 millones de dólares de los Estados Unidos en un plazo de cinco años para financiar sistemas mundiales de monitoreo, predicción y prestación de servicios en las esferas del tiempo, el clima y el agua.
La Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo, presentó ese instrumento al pronunciar uno de los discursos principales de una mesa redonda de alto nivel celebrada con líderes financieros, empresariales y gubernamentales durante la Semana del Clima de Zúrich. En su alocución argumentó de forma concluyente la necesidad de reforzar la red de observación y pronóstico meteorológicos para incrementar la resiliencia ante los crecientes riesgos climáticos y mantener al mundo protegido y preparado.
Según la reaseguradora Swiss Re, solo en 2024 las catástrofes relacionadas con el tiempo y el clima causaron en todo el mundo pérdidas por valor de 318 000 millones de dólares de los Estados Unidos, de las que únicamente el 43 % estaban aseguradas. Los fenómenos meteorológicos extremos constituyen el principal riesgo a largo plazo de los próximos diez años, según el Foro Económico Mundial.
"El riesgo climático se manifiesta cada vez más a través de eventos meteorológicos. Y el riesgo meteorológico se traduce rápidamente en riesgo económico", señaló.
En todo el mundo, tormentas, crecidas, sequías, olas de calor e incendios forestales perturban las operaciones, afectan a las cadenas de suministro, merman la productividad laboral, sobrecargan los sistemas de salud, aumentan las pérdidas de los seguros y debilitan las finanzas públicas, dijo.
La buena noticia es que el conocimiento científico ha progresado de forma sustancial, y gracias a ello los inversores pueden adoptar decisiones empresariales y de gestión de riesgos más fundamentadas e inteligentes.
El grado de acierto de los pronósticos no deja de aumentar. En la actualidad, los pronósticos a cinco días son tan exactos como los pronósticos a tres días de hace 20 años, mientras que la exactitud de los pronósticos emitidos con una antelación de entre uno y cuatro días se ha incrementado entre un 10 % y un 20 %.
"Los pronósticos no impiden la formación de tormentas ni el desarrollo de sequías, pero convierten la sorpresa en preparación. Y estar preparado significa poder proteger vidas, bienes y crecimiento. Hoy en día, los conocimientos meteorológicos y climáticos son mucho más que información útil. Fundamentan decisiones en el ámbito económico", afirmó Celeste Saulo.
- La incertidumbre se convierte en tiempo de anticipación.
- Las empresas pueden reconfigurar las operaciones logísticas.
- Las aseguradoras son capaces de tasar el riesgo con mayor precisión.
- Los gobiernos pueden proteger mejor a la ciudadanía y las infraestructuras.
- Los inversores están en condiciones de diferenciar entre situaciones de vulnerabilidad y casos en los que se impone la resiliencia.